Publicado en mazo de 2004

La presencia de los Reyes proyecta en toda España el Museo Nacional del Teatro de Almagro

Gran acogida popular a los monarcas, a quienes los almagreños regalaron dos pañuelos y una liga para Leticia Ortiz, todo de encaje

 

En 1978, los Reyes visitaron oficialmente Almagro y vieron una obra en el Corral de Comedias, cuando se iniciaba el gran esplendor almagreño en torno al teatro clásico. Un año después, la Reina Doña Sofía inauguró el parador nacional, el primer hotel que tuvo Almagro y con el que comenzó un nuevo sector para el desarrollo del pueblo, el turismo. El pasado 4 de febrero, los Reyes de España han vuelto a ser testigos, juntos o por separado, de otro gran hito en la historia almagreña, la inauguración oficial del Museo Nacional del Teatro en su nueva sede, el edificio que fuera palacio de los grandes maestres de la Orden de Calatrava. La presencia de los monarcas, que tuvieron una multitudinaria y calurosa acogida por parte de los almagreños, aseguró una gran proyección nacional a esta institución cultural que ya forma parte de la Red Nacional de Museos del Estado, y a la que se ha confiado la custodia y exposición de toda la historia del teatro español, uno de los más importantes del mundo junto con el griego y el inglés, desde los tiempos remotos del teatro grecolatino, pasando por el Siglo de Oro y hasta nuestros días.

La apertura oficial del museo almagreño generó, primero, el 29 de enero en el Ministerio de Cultura, en Madrid, una rueda de prensa de presentación ante los medios de comunicación nacionales, el 3 de febrero hubo de nuevo una presentación «in situ» ante la prensa y el día siguiente, el acto de inauguración con la presencia de los Reyes fue seguido por una treintena de periodistas -redactores y fotógrafos- de la provincia y región, y media docena venidos desde Madrid. Todo lo cual hizo que el museo almagreño, que tuvo su primera sede, en 1989, en un pequeño edifico del callejón del Villar, gozara de gran proyección en la prensa, radio y televisión y proyectara la imagen cultural y turística del pueblo. De hecho, la institución anunció unos días después que había recibido varios miles de visitantes en el fin de semana que siguió a la inauguración, algo excepcional ya que el museo vivió sus primeros años al calor de la fama y el atractivo del Corral de Comedias, donde incluso se vendía una entrada que daba derecho a visitarlo, además de otros monumentos almagreños, incluyéndolo así en una ruta por el pueblo.

Don Juan Carlos y Doña Sofía llegaron a Almagro poco después de las doce del mediodía, directamente desde La Zarzuela, en un helicóptero que tomó tierra en la explanada del nuevo recinto ferial y deportivo, y desde allí hicieron el recorrido en coche hasta la calle Gran Maestre, sede de la institución, donde los esperaban gran cantidad de almagreños que habían llenado las dos aceras de la calle desde los jardines de la plaza mayor hasta casi la plaza donde se encuentra la estatua del clavero Fernández de Córdova. Al bajar del coche, la reina, y más tarde don Juan Carlos, no dudaron en acercarse a saludar personalmente a algunos almagreños que los vitorearon. Doña Sofía, que tuvo un gesto de afecto con el niño especial Juli Romo, a quien acarició la mejilla, fue obsequiada con dos pañuelos de encaje y una liga, también de la misma artesanía, para doña Leticia Ortiz, la prometida del príncipe. Familiares de la tienda de encajes de Baldomero Manzano le regalaron un pañuelo de encaje, bordado con una «S» por Nieves Ureña, Mari Santos Garrido le entregó también otro pañuelo y la encajera Nieves Bautista la obsequió con una liga para que se la hiciera llegar a su futura nuera, como recuerdo y signo de buena suerte. La reina, agradecida, mandó a un escolta que tomara nota de las direcciones de los donantes para hacerles llegar su gratitud por correo.

La ministra de Cultura, Pilar del Castillo, el presidente regional, José Bono, y el alcalde almagreño, Manuel Sancho, entre otras autoridades, recibieron a los monarcas a las puertas del museo e hicieron con ellos el recorrido por sus instalaciones. Un recorrido que terminó en la galería superior del claustro, en la esquina que da a la plaza y al pequeño torreón del edificio, donde los Reyes descubrieron para la posteridad una placa alusiva a su presencia y al motivo del misma. El parador sirvió después un vino a las autoridades en una de las galerías del claustro mudéjar, del siglo XIII, y a continuación don Juan Carlos y doña Sofía se mostraron cercanos con toda la gente que había en el interior del museo que, además de las autoridades y el personal de la institución, fueron los periodistas, con quienes los monarcas quisieron hacerse una foto conjunta de recuerdo y a quienes fueron saludando uno por uno. La visita real duró hasta la 1,30 de la tarde, momento hasta el que la multitud congregada en el exterior había estado esperando para vitorearlos de nuevo. Como ya sucedió el pasado mes de septiembre, durante la presencia de toda la familia Real en el convento de Calatrava para asistir a una boda, el aparato de seguridad fue impresionando. Además de los alrededores e interior del museo, guardias civiles vigilaron el paseo de la estación y el tramo de la ronda por donde pasaron los automóviles de la comitiva , desde el recinto ferial, y dos de ellos, incluso, siguieron los acontecimientos desde una de las torres de la iglesia de San Bartolomé.

Almagro, capital del teatro

Al entender del director general del Instituto de las Artes Escénicas y la Música, Andrés Amorós, catedrático de Literatura y hombre experto en el arte dramático, que es quien ha montado este museo junto con su director, Andrés Peláez, Almagro «será la capital española del teatro, gracias al Museo Nacional y al Corral de Comedias». Durante la referida visita guiada para la prensa que se realizó el día anterior a la apertura oficial, Amorós afirmó que la nueva institución «conservará la memoria histórica de nuestro teatro, uno de los mejores del mundo junto con el griego y el inglés» y añadió que «quien no ame el teatro, lo amará después de visitar Almagro y este museo».

La nueva entidad tendrá un doble enfoque, ya que, además de ser un punto de atracción fundamental para los estudiosos e historiadores, se convertirá también en un espacio didáctico para colegiales y excursionistas gracias a un departamento pedagógico cuya próxima apertura anunció Amorós, así como por la ordenación de sus fondos, presentados al espectador con gran aporte audiovisual. El director general explicó también que, de todos los fondos que ha logrado reunir este museo, sólo estarán en exposición permanente el 10 por ciento de los mismos, dada la gran cantidad de colecciones con que cuenta, y que se concretan en 2.800 trajes, 25.000 fotos, 8.000 obras sobre papel y 10.000 carteles o programas de obras, entre otros.

El Museo, que cuenta también con la iglesia almagreña de San Agustín, cedida por el Ayuntamiento, para exposiciones, dispone de una notable biblioteca y su construcción, que se ha dilatado durante más de ocho años, ha costado en total 4,5 millones de euros, 3 de los cuales se emplearon en la rehabilitación del edificio y 1,5 en los planes museológico y museográfico que han permitido la ordenación y exposición de sus colecciones. Amorós precisó que el Museo lo es de las artes escénicas en general, lo que hace que incluya también zarzuela, ópera y danza.

Un museo divertido

Por su parte, la ministra de Cultura, Pilar del Castillo, destacó el carácter didáctico del Museo y el hecho de que cuente con artilugios del siglo XIX, colocados en las galerías superiores del claustro, para provocar sonidos o efectos especiales en el escenario, «lo cual lo hará muy divertido para atraer gente».

Del Castillo declaró al final del acto, a preguntas de los periodistas, que dichas piezas, que invitan al visitante a que las mueva o utilice provocando sonidos y efectos especiales, «van a hacer de él un museo muy divertido, y eso es fundamental para que venga la gente a visitarlo». Añadió que «estamos muy contentos porque eran muchos años los que llevábamos con este proyecto, y creo que va a ser un gran atractivo turístico para Almagro, además de los muchísimos que ya tiene»

La ministra dijo que «quien venga a ver este museo va a pasar un rato estupendo y va a amar el teatro mucho más de lo que ya le gustara», y añadió que «a los Reyes les ha gustado mucho y han apreciado el carácter tan variado que tiene».